COVID-19 Y LA OPORTUNIDAD DE DIGITALIZAR LOS PUERTOS
Jul 02, 2020 13:26 PM

La pandemia por COVID-19 ha obligado a los gobiernos y al sector privado a replantear la forma en la que realizaban sus actividades, y temas como la innovación, la digitalización y la implementación de nuevas tecnologías de la información, han tomado relevancia para continuar operando. Bajo este contexto, los puertos de la región de Latinoamérica y el Caribe no son la excepción, aunque existen rezagos que deben atenderse.

En este escenario se realizó el webinar “COVID-19: Retos de la innovación tecnológica en el sector portuario”, donde Javier Paulinich, secretario permanente del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), dijo que en la industria marítimo-portuaria latinoamericana existe una brecha digital en comparación con otros países que han avanzado más rápido en la adopción de tecnologías, un camino que los países de la región deben seguir a medida que existan cambios en los marcos jurídicos y una adecuada gestión de riesgos cibernéticos.

El embajador hizo referencia al informe de transporte marítimo de la UNCTAD en 2018 donde se establece que la tecnología se ha convertido en elemento indispensable para sistemas navales y portuarios y sigue revolucionando operaciones marítimas, pero también recomienda que puertos y terminales reevalúen su papel en la logística y se preparen para aprovechar las tecnologías basadas en digitalización, que si bien pueden llevar a la eficiencia y reducción de costos, los puertos y la industria marítima han sido lentos en adoptar.

Javier Paulinich abundó que los puertos, la logística y cadena de valor deberán aprender a lidiar con temas como la robótica, inteligencia artificial, internet de las cosas, automatización, impresión 3D y blockchain, que son disruptivos en logística portuaria cuyo propósito debe ser contribuir a la disminución de costos y favorecer la trazabilidad de envíos permitiendo más confianza entre actores, reduciendo burocracia para crear servicios de valor añadido y más rentables.

En este taller organizado por SELA, en conjunto con la Red de Puertos Digitales y Colaborativos y la consultora Maritime Policy Bureau, también participó Ricardo Sánchez, oficial superior de asuntos económicos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), quien sostuvo que el brote de COVID-19 ha golpeado severamente a la actividad portuaria de la región, llegando en un momento en el que las economías de los países “no se habían terminado de recuperar de shocks anteriores” y esto ha hecho que el coronavirus haya impactado con mayor fuerza.

De este modo, la Cepal destacó la escasa inversión en infraestructura en la región que apenas supera el 2% del PIB como promedio, cuando los países que pudieron salir de condiciones de menor desarrollo por ejemplo en el extremo de Asia o región Asia-Pacífico comenzaron a invertir hasta 8% y “esto genera esta brecha de infraestructura que, si bien en muchos puertos de la región no se siente tanto o dentro de terminales, sí se siente en la conectividad de las terminales”.

Asimismo, contextualizó que los países de América Latina y el Caribe tienen marcos normativos y regulaciones que datan de hace 30 años y no se adaptan a la nueva realidad económica, menos aún en un escenario de pandemia, por lo que la facilitación comercial sigue siendo un problema, al igual que la poco eficiente distribución modal del transporte, donde el marítimo y ferroviario deberían tomar un mayor protagonismo ante el carretero, en beneficio de la competitividad de los países y su reducción de los costos logísticos.

COVID-19 y tecnología
Luego de enlistarse estos rezagos en los puertos de la región, tocó el turno a Gabriel Pérez, oficial de asuntos económicos de la Cepal, quien añadió que en temas de tecnología “vemos cómo distintos elementos, tanto de infraestructura, como de transporte y logística se interconectan”, toda vez que existen tendencias como el tamaño de los barcos cada vez más grandes que impactan en la eficiencia portuaria, requiriendo servicios cada vez más rápidos y con mayor seguridad.

Otra de las tendencias, añadió, es la alta competencia por el hinterland, donde no hay ya mercados portuarios, sino que se han extendido tierra adentro, más allá de los límites tradicionales y, el tercer punto, los costos logísticos por el creciente número de acuerdos de libre comercio; así como el surgimiento de la cuarta revolución industrial donde cadenas de suministro están más integradas con digitalización, lo cual constituye elementos cada vez más diferenciadores y requeridos en servicios portuarios.

“Así surge el COVID-19 donde más que detener los procesos y tendencias lo que hace es actuar como catalizador de los procesos, aumentando la necesidad de digitalizar cada vez más rápido los procesos y el desafío hoy es cómo recuperarse no solo de este momento trágico de la sociedad, sino hacerlo de una forma mejor de lo que se hacía. Se requiere elevar el comercio intrarregional, difundir tecnologías de organización y promover inversión en infraestructura y servicios, recuperarnos de una forma mejor que lo que estábamos previo a la pandemia, esto implica cambios en la productividad, el empleo, la innovación, infraestructura y logística”, enfatizó.

En ese sentido, Gabriel Pérez aseguró que los sistemas portuarios deben aspirar a la digitalización y desarrollo de puertos inteligentes como el mejor enfoque para la recuperación del sector, especialmente después de los impactos actuales, tomando en cuenta cuatro elementos: inversión, interoperabilidad, integración regional e inteligencia logística, que facilitarán las mejoras del sistema portuario en general con mejoras operativas, rápidas y eficientes, medidas en KPIs.

Para lograr la digitalización portuaria, el especialista recalcó que debe existir la integración de procesos estandarizados en una misma plataforma que integre visibilidad, trazabilidad, seguridad, interoperabilidad e integración, lo cual redundará en mejoras operativas con menores tiempos y costos; información precisa y oportuna a la cadena logística; y, servicios de valor agregado.

Para esto debe haber una interoperabilidad en los sistemas logísticos que requieren cambios en el modelo de negocio para favorecer la colaboración modal competitiva y transparente; arquitecturas tecnológicas para integración de sistemas y actores; y, aprovechamiento de estándares y normativas de las Naciones Unidas, así como mejores prácticas.

A su vez, Eduardo Montecino, subgerente de desarrollo logístico de la Empresa Portuaria San Antonio, de Chile, explicó los procesos de implementación del Port Community System (PCS) en el puerto y destacó que, ante el COVID-19, urge la implementación de este tipo de tecnologías en el sector.

Por su parte, Gustavo Davis de CrimsonLogic, aseveró que la gobernanza de la información entre los nodos facilita la interoperabilidad y permite la innovación de punto a punto del flujo, lo cual garantiza un sistema multimodal que responde a las necesidades, objetivos y capacidades de los actores, evaluando sus necesidades, objetivos y capacidades.

Fuente: T21