"NUEVA NORMALIDAD" PRESIONA A LA CADENA DE FRÍO POR CAMBIOS EN CONSUMO
Jun 12, 2020 12:16 PM

Si bien la cadena de frío (cold chain) se ha convertido en el aliado logístico para el almacenamiento y transporte de productos que requieren temperatura controlada, ésta tendrá que evolucionar debido a la “nueva normalidad” derivada de la pandemia por COVID-19, la cual ha cambiado patrones de consumo en industrias como la alimenticia y farmacéutica, entre otras.

Durante Diálogos Empresariales de Logística, un ejercicio de debate virtual organizado por Grupo T21, diversos especialistas relacionados con la cadena de frío enfatizaron que uno de los primeros rubros que tendrá que atenderse será la implementación de nuevas técnicas y tecnologías en los almacenes para refrigerar y congelar, lo cual deberá requerir inversiones que a su vez devendrán en alzas en los costos del sector.

A esto se suman los cambios en los patrones de consumo en la población, pues el comercio electrónico ha irrumpido en la demanda de perecederos o productos de temperatura controlada (sobre todo congelados), lo que vuelve imperante la necesidad de contar con una trazabilidad detallada que abarca, desde la siembra de los productos, su cosecha y el transporte, hasta la entrega al cliente final; aunado a nuevos protocolos sanitarios a lo largo de la cadena.

David Gómez, titular del área de ventas y refrigeración industrial de la empresa Güntner, sostuvo que la cadena de frío, al ser esencial en la pandemia, se ha visto beneficiada con la continuidad del negocio, pero va a derivar en cuatro puntos importantes en cuanto al almacenamiento, como es el tamaño, capacidad y hasta ubicación de los centros de distribución debido a la nueva demanda; automatizar procesos, monitoreo remoto de la cadena; y, análisis de hábitos de consumo donde la demanda de congelados se va a incrementar en función de los refrigerados. Todo esto, dijo, con los consecuentes incrementos en gastos operativos.

Al respecto, Adrián García, líder de soporte técnico de Danfoss, mencionó que la posibilidad de encarecer la cadena es latente porque cada vez requerirá mayor uso de la tecnología para implementar sistemas de monitoreo en general, es decir, si hay más gente de la necesaria en un almacén, si existen puertas abiertas, el control de temperatura, entre otros factores; pero también por el uso de innovaciones en cuanto a la forma de mantener frío o congelado el producto, por lo que cada almacén debe revisar los métodos que mejor se acomoden a sus necesidades, tomando en cuenta su ubicación, climas, retornos de inversión, etc.

Bajo este escenario, un tema que cobra mayor relevancia en cuanto a los productos que se emplean para mantener las temperaturas, es el ecológico, donde cada vez más almacenes migran hacia productos en sus sistemas como el bióxido de carbono (CO2) en función, por ejemplo, del amoniaco, donde el primero es menos contaminante que el segundo, ejemplificó Gabriel Gutiérrez, gerente de ventas Latinoamérica de Colmac Coil, quien añadió que existen otras tendencias que se acelerarán en la "nueva normalidad", pues representarían además de reducción de impacto ambiental, ahorros en energía eléctrica y mayor seguridad para los trabajadores.

“Me sorprende el caso de éxito que ya tienen el kiwi, que es un producto de Nueva Zelanda que tuvo un desarrollo logístico impresionante a nivel mundial, tanto que ahora está presente en nuestra sociedad y nuestra casa. A ese nivel debemos adecuarnos con esta "nueva normalidad", presentar factores como la seguridad y salud, la parte ecológica, la parte económica y de rentabilidad operativa, conjunto de variables que tanto afectan, uso de nuevas tecnologías que nos permitan tener un grupo de beneficios en toda la cadena”, enfatizó por su parte Juan Manuel Quintanar, en representación de las empresas MaqusaIMA y Grupo FCJ.

En concordancia, Mauricio Quiroga, director de refrigeración de Johnson Controls, abundó que todas las compañías, desde productoras y comercializadoras, hasta almacenes y transportes, deberán implementar nuevos procesos internos como en la entrada y salida de personal (todo sanitizado), garantizar la salud de los colaboradores a través de recursos destinados hacia el cumplimiento de nuevos y más uniformes protocolos; y, hasta contar con un departamento nuevo o renovado en cuanto a higiene.

En ese tenor se pronunciaron todos los participantes en estos Diálogos Empresariales de Logística, donde coincidieron que la forma en la que venían trabajando los almacenes deberá evolucionar hacia protocolos y cumplimientos de nuevas regulaciones sanitarias derivadas de la pandemia; así como la cadena completa desde productores, transportistas, bodegas y canales de distribución; acompañado de cambios en empaque y embalaje de productos, nuevas certificaciones y mejoras desde la producción; entre otras cuestiones, para lo cual declaran listas a las empresas que representan para apoyar también con soluciones tecnológicas más robustas en cold chain.

Fuente: T21