PANDEMIA A BORDO
May 05, 2020 10:15 AM

El virus COVID-19 está poniendo a prueba no solo la fortaleza humana, sino al sector transporte, pues si bien las cadenas de suministro no se infectan, sí padecen el contagio que se vive a nivel mundial y que genera estragos en la economía debido a que industrias no esenciales han disminuido o suspendido operaciones, trayendo cambios en el transporte y la logística, que enfrentan el reto de prevenir la enfermedad mientras buscan la cura para sus usuarios afectados.

“En esta crisis la cadena de suministro sigue funcionando, navieras, ferrocarriles, autotransporte. Somos la mejor industria porque todos los días nos dedicamos a solucionar problemas y éste es otro que no dudo que solucionaremos”, indica Diego Anchustegui, Director Comercial de Transportes EASO.

Entre las industrias que redujeron o detuvieron sus operaciones destacan la automotriz y autopartes, construcción, electrónicos y electrodomésticos, lo que ha disminuido la demanda de servicios de transporte de mercancías, de acuerdo con Leonardo Gómez, Director General de la Asociación Nacional de Transporte Privado.

Asimismo, industrias como la turística, al no existir operación en los hoteles, todos los artículos que se requieren como productos alimenticios, de limpieza, bebidas, van a la baja “y entonces disminuyó la operación generando sobre almacenamiento de productos y no se está dando el flujo”, señala Enrique González, Presidente Nacional de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga.

Con los estimados que hacen los empresarios del autotransporte por los sectores que atienden, lo relacionado con consumo se ubica en una caída de 6% en el primer trimestre de 2020 respecto del mismo ciclo del año anterior, situación que no se considera tan negativa por las condiciones económicas actuales. En contraste, la operación automotriz se estima entre 40 y 60% menos respecto del año previo.